Clean The Darn Air is a 2020 ballot measure campaign in Utah. The main goal of the campaign is—surprise!—to Clean The Darn Air: air pollution in Utah is a problem that threatens our health, our children, and our economy. We’re going to target air pollution by investing $100 million a year in programs to reduce emissions from dirty school buses, lawn and garden equipment, homes with wood-burning stoves, and more. (That $100 million for air quality is equal to what Governor Herbert asked for in 2019 out of a billion-dollar surplus; the legislature allocated only $29 million.)

We’re also going to tackle air pollution by making it more expensive to pollute, so that everyone—individuals, households, businesses, utilities—has an incentive to reduce emissions. We’re going to do that with a carbon tax on fossil fuels, which are the main source of our local air pollution problems and also the main contributor to global climate change. When you tax something you get less of it, and that’s why economists recommend taxings “bads” we don’t like instead of taxing “goods” we do like.

So: About one-third of the revenue from the carbon tax will go to improve air quality, and also to promote rural economic development. The remaining two-thirds will go toward tax cuts that benefit households and businesses across the state, such as eliminating the state sales tax on grocery store food. In short, we’re going to tax pollution instead of potatoes, and we’re going to put the money that’s left over into improving air quality and promoting rural economic development.

In Spanish / En español:

¿Qué es la campaña del maldito aire limpio en pocas palabras?

“El maldito aire limpio” es una campaña de medida de boletin de 2020 en Utah. El objetivo principal de la campaña es: İSORPRESA! — mantener el maldito aire limpio: contaminación del aire en Utah es un problema que amenaza a nuestra salud, nuestros hijos y nuestra economía: nuestro objectivo contra la contminacion del aire es invertir $ 100 millones al año en programas para reducir las emisiones de los autobuses escolares, equipo para jardín, hogares con estufas de leña y más. ($ 100 millones para la calidad del aire es igual a lo que pide Gobernador Herbert en 2019 de un superávi de mil millones de dólares. De esos mil millones de dollares la Asamblea legislativa asigna sólo $ 29 millones).

También vamos a aumentar costos a acciones que contaminen el aire incluyendo — individuos, familias, empresas, servicios públicos, tiene un incentivo para reducir las emisiones. Vamos a hacer eso con un impuesto al carbono en los combustibles fósiles, que son la principal fuente de nuestros problemas de contaminación local del aire y también el principal contribuyente al cambio climático global. Los economistas recomiendan implementando taxes en “males” no como en lugar de impuestos ‘bienes’ que nos gustan.

Así: Un tercio de los ingresos del impuesto sobre el carbono irá para mejorar la calidad del aire y también para promover el desarrollo económico rural. Los dos tercios restantes se destinarán a reducciones de impuestos que benefician a hogares y empresas en todo el estado, como eliminar el impuesto de ventas del estado en la comida de la tienda de comestibles. En Resumen, vamos a cobrar taxes a la contaminacion en vez de comida y vamos a poner el dinero que queda en mejorar la calidad del aire y promover el desarrollo económico rural.